Android 6.0 Marshmallow fue presentado en 2015 como una versión enfocada principalmente en mejorar la experiencia del usuario, la seguridad y la eficiencia energética.
A diferencia de Lollipop, no realizó grandes cambios visuales, pero sí introdujo mejoras internas muy importantes para la estabilidad, privacidad y rendimiento del sistema.
Marshmallow se centró en ofrecer un sistema más inteligente, seguro y eficiente para el uso diario.
Marshmallow introdujo mejoras profundas en la gestión del sistema para lograr un mejor equilibrio entre rendimiento y consumo energético.
El nuevo sistema Doze permitió reducir el consumo de batería cuando el dispositivo no estaba en uso, aumentando notablemente la autonomía.
El sistema mejoró la integración con el hardware del dispositivo, permitiendo un mejor uso de sensores y componentes multimedia.
Marshmallow fortaleció la conectividad y la gestión de datos, mejorando la experiencia en redes y servicios móviles.
La seguridad fue uno de los pilares principales de Marshmallow, ofreciendo mayor control al usuario sobre sus datos.
Android 6.0 Marshmallow fortaleció la seguridad, privacidad y eficiencia del sistema operativo. Aunque no tuvo un gran cambio visual, fue clave para consolidar la madurez de Android como plataforma estable, segura y confiable.